Mochileando en El Cabo de la Vela

Viajar es uno de esos placeres que inyectan más energía, relajan y renuevan las ganas de enfrentarse a la vida con otros ánimos, por eso resulta tan gratificante cambiar de latitudes y escaparse eventualmente de la monotonía en la cotidianidad. No sé si les ocurra lo mismo, pero en mi caso viajar me ha servido en ocasiones para expandir el entendimiento, conocer lugares, relacionarme con diferentes tipos de personas en variedad de entornos, aprender de otras culturas y costumbres, olvidarme de todo aquello que me preocupa e incluso hasta a dar el primer paso para dejar atrás momentos amargos por los que eventualmente tenemos que pasar los seres humanos.

Entre tantos recuerdos que se me vienen a la memoria de algunos de los viajes que he tenido la fortuna de emprender, tengo presente en particular una experiencia que logró revitalizar mi mente y que a continuación me dispondré a detallar.

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Sobre cómo rehabilitar un borrachín

Recientemente y de regreso a lugares en los que el destino me situó en años pasados, me puse a pensar en aquellas locuras que uno hace en su juventud y se me vino a la mente una que aún hoy en día, me provoca risa y me hace sentir algo culpable. No me juzguen, ¿o acaso ustedes no se burlaron de otra persona en algún momento de sus vidas?

Seguramente la mayoría podrá entender que hay situaciones en las que se hace exageradamente irresistible jugarle una broma a los demás y fue esto lo que sucedió hace algunos años que estaba de vacaciones en la ciudad de Bucaramanga; aquella noche me encontraba con otras tres personas a quienes a partir de este momento llamaré Periquito, Juanete y el Buñuelo para efectos de no comprometerlos.

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Sobre cómo sobrevivir al Festival Estéreo Picnic completamente solo y sin compañía

A propósito por estos días que muchos disfrutan de una versión más del Festival Estéreo Picnic, quise relatarles lo que fue una travesía que emprendí para poder estar presente en la edición del año 2013.

La siguiente es la forma por la que, sin esperarlo y de un momento a otro, terminé en una ciudad diferente a la de residencia y en un evento al cual ya me había resignado a no asistir; por aquel entonces estaba radicado en Bucaramanga, trabajaba tranquilamente una tarde de viernes, a menos de 24 horas del inicio del festival leí en Twitter el llamado de “auxilio” de una conocida que solicitaba compañía para no tener que ir sola hasta el lugar destinado para el mencionado acontecimiento.

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12 resoluciones para este nuevo año

“Recuerda siempre que tu propia resolución de triunfar es más importante que cualquier otra cosa”

Tal como me lo planteaba en mi anterior post sobre los propósitos que tengo para este 2015, he decidido escribir lo que serán mis resoluciones de año nuevo como forma de permitirme la posibilidad de venir a evaluarlas y hacerles seguimiento eventualmente. A continuación detallaré las que a mi criterio son las más importantes para lo que serán los planes que me tracé a futuro.

  1.  Permitirme cometer algunos errores.

No es que simplemente quiera equivocarme, pero sin duda que es mucho lo que uno puede aprender de los tropiezos; teniendo claro que cada obstáculo plantea una resolución firme al problema que representa, abordaré todo inconveniente como una forma de adquirir experiencia vital para darle cara al futuro.

Ningún mar en calma hizo experto a un marinero”

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Mi no extensa lista de propósitos para el 2015

De vuelta a las madrugadas reflexivas a las que suelo someter mis planes, me planteé tratar de analizar lo que fue este año que casi termina y todos esos objetivos que espero poder alcanzar en el que lo sucederá. Es habitual que en este último mes del año siempre llegue a la misma etapa retrospectiva en la que analizo las razones de los fracasos, desaciertos y pérdidas para prometerme que en la temporada que se aproxima, todo será diferente, aunque una vez más todo se haya quedado en planes.

Justo en esta línea pienso que el pasado sólo sirve de enseñanza, para tomar todas esas malas experiencias y transformarlas en triunfos. Si hay un propósito que realmente me motiva a iniciar este 2015 que ya pronto llega, es justamente ese, aprender de mis errores y usarlos como trampolín para llevar a cabo grandes cosas; mi principal objetivo es construir a partir de las ruinas que dejé tras este 2014, que aunque me dejó algunas cosas positivas, para nada podría llegar a catalogarse como un período de éxito rotundo.

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Tinta, cafeína y rock n’ roll

Así fue como consumimos las botellas, mientras hablábamos de lo que sería nuestro encuentro la próxima vez que al destino le diera la jodida gana de volver a juntarnos. Te escuchaba y escribía casi al tiempo en que pasaba los tragos de aquella botella de Jägermeister que compramos en ese viaje que hicimos por Europa; digitaba y recordaba el memorable instante en que nuestras bocas se rozaron por primera vez y no apartaba de mi cabeza ese Love me two times, baby, love me twice today¹ de Morrison, mientras pensaba que mis días en aquel entonces tenían el sabor de la dulce melaza de tus labios, el herbáceo sabor de cada copa de esta botella y los recuerdos de todos los momentos juntos allí bajo las palmas que fueron cómplices de esa magia que entre los dos fluyó.

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Sobre cómo tejer una campaña de expectativa navideña

A propósito de las festividades y de regalos, les voy a explicar lo que fue alguna de mis ocurrencias y cómo ser un verdadero ‘troll‘ navideño; creo que quienes me conocen saben que toda mi vida he sido exageradamente malo para dar regalos y que por lo general tiendo a preferir los detalles porque esos se implantan en la memoria. No acostumbro a desquitarme por los malos ratos que algunas personas me hacen pasar, pero más que eso, a veces se me ocurren ideas perversamente divertidas para impartir lecciones y garantizarme que las aprendan de por vida; si usted se llama Stephany, odia a morir su segundo nombre y su apellido proviene de lejanas tierras europeas, no me odie, lo que a continuación voy a relatar, fue una muestra genuina de mi más profundo aprecio y ese deseo de perpetuar un detalle por el resto de su vida.

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